Da boss

Publicado: 02/11/2015 en Elementum: Candela

Primero me lanzó una roca. Era grande, pero no era gran cosa. La hice explotar en mil pedazos. Luego me lanzó otra. Intenté hacerla explotar, pero esta vez estaba protegida. No podía usar mis poderes en ella. Simplemente puse un pilar de hielo delante. Un elemental solo podía proteger algo respecto a su magia. Y sí, tocó el pilar. Pero venía con mucha fuerza. El pilar se rompió y alguno de los trozos de la roca me golpeó. Aquello se había puesto más interesante de lo que pensaba.

Me lanzó otra roca. En lugar de esquivarla o defenderme de ella, cubrí mi brazo de hielo y le di un buen puñetazo. La fuerza bien aplicada es más útil que la fuerza a secas. Un golpe seco en un punto concreto de la roca. La roca se partió limpiamente en dos. Antes de que el trozo de mi derecha tocara el suelo, lo había calentado hasta hacerlo lava. Me pegué la lava al otro brazo, sin dejarla enfriar. Continuamente dándole energía para mantener la lava caliente. Comencé a darle puñetazos. No fue estúpido y se ocultó por debajo del suelo. Allí no le podría dar directamente.

Convertí toda la lava en energía. La energía la moldeé en forma de fuego y lo lancé por el agujero. Hacía mucho calor. No lo iba a matar. Solo lo iba a dejar con quemaduras de tercer grado si no salía pronto. Y salió pronto, justo a mi espalda. Le di tal golpe en la mandíbula que se la desencajé. Y creo que perdió el sentido y todo.

Ya estaba. Había ganado. El de rayo se había rendido al clavarle el cuchillo y este había perdido el sentido. Mientras se los llevaban a la enfermería grité en voz alta:

-Cualquiera que me gane en un combate puede tener el título de jefe de operaciones. Ahora o en un futuro. Pensad bien si el puesto merece la pena.

Y me fui del lugar del combate. No lo dejaba ver, pero estaba bastante jodida. Había perdido mucha sangre. Me estaba empezando a marear. Y los golpes que me habían dado dolían mucho. Si no recuerdo mal tenía un brazo dislocado. ¿O era roto? No se. Me dolía todo el cuerpo. Fui a curarme y luego a descansar. Al día siguiente comenzaba mi nuevo trabajo. Por fin estaba en la posición que quería. Al día siguiente podría abolir todas las misiones que consistían en matar gente. Por fin los nuevos reclutas no tendrían que pasar por lo mismo que yo.

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