Futuro

Publicado: 13/07/2015 en Elementum: Candela

Llevaba ya bastante tiempo en la academia. Estaba en mi último año. Me vino la pregunta del millón. ¿Y después, qué? Lo único que sabía hacer era matar a gente. Y además, era buena en eso. SOY buena en eso. Mis opciones eran un ejército militar, asesina a sueldo, guardaespaldas de personalidades importantes o quedarme en la academia como profesora.

La elección estaba clara. Todavía tenía que cumplir mi objetivo. Quería que los alumnos de la academia no tuvieran que matar más. Y para eso, tenía que matar yo a los objetivos de la academia sin costarle más a la academia. Para poder hacerlo todo, mi única opción era quedarme en ella como profesora.

Fui a pedirle a la coordinadora de misiones que me dejara trabajar en la academia de profesora para seguir haciendo las misiones. No era ella quien mandaba. Pero era quien más poder tenía. Si decía que una persona se tenia que ir, esa persona se iba. Sería capaz de hacer que me dejaran quedar.

Y aceptó. Pero antes debíamos hacer juntas una misión. Quería verme personalmente en acción para saber si de verdad merecía quedarme. Era una patraña, por supuesto, pero quien mandaba era ella, así que tuve que ir.

La misión era muy simple. Entrar a un sitio a coger una cosa de una caja fuerte. Todo iba perfecto hasta que un tipo salió de detrás de una puerta a la que iba a entrar mi jefa y le apuntó con una pistola. Las balas de la pistola estaban protegidas. Si hubiera tenido tiempo, podría haber desactivado la protección de las balas y haber consumido su pólvora para que no se dispararan. Pero no tenía tiempo.

Yo quería a mi jefa muerta. Por descontado. Quería ocupar su posición. Tenía que mandar yo para que no hubiera más misiones que consistieran en asesinar. Pero no era el momento. Tenía que ser profesora fija primero. Todavía no era el momento. Así que saqué mi pistola, apunté y le volé la cabeza al matón que amenazaba a mi jefa.

Y después de eso nos dimos la vuelta y nos fuimos por donde habíamos venido. Todo lo que habíamos hecho era una prueba para ver si estaba de su lado. El matón era un clon humano al que le habían implantado un programa en el cerebro para que amenazara con matar a mi jefa sin llegar a matarla nunca. Y había pasado. Me iban a hacer profesora fija.

Ahora que lo pienso, no recuerdo cual era el nombre de mi anterior jefa. Siempre le había llamado asi. Jefa. Para mi, ese era su nombre.

Pero ahora que había conseguido mi puesto de profesora, era hora de empezar de verdad mi plan.

Desde ese dia hasta el de mi graduación no pasó mucho tiempo. Y el día de mi graduación, tan solo sirvió para darme cuenta de que no conocía a nadie. Lo único que hizo fue reforzar mi sensación de soledad.

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