A la academia

Publicado: 12/05/2014 en Elementum: Candela

Pero entonces llegó ESE día. Le pedí a mi madre un vaso de agua, y me lo dio. Pero cuando lo cogí, estaba congelado. Extrañada, le comenté:

-¿Es normal que el agua se congele sola en el vaso? Creo recordar que no, pero a lo mejor me equivoco.

Mi madre se puso de nuevo las manos en la boca. Ahora sabía que solo lo hacía cuando pasaba algo grave. Yo estaba desconcertada. Entonces, me explicó que me habían tenido por fecundación in vitro. Mi padre no era mi padre biológico. Mi padre biológico era un elemental. No sabía cual. Por lo tanto, yo era una elemental. Cuando terminó de decirme eso, llamaron al timbre. Mi madre abrió y dos hombres vestidos con túnicas de colores entraron. No me lo explicaron de nuevo. Me dijeron que hiciese la maleta.

Eso hice. Tardé bastante poco en hacerla. Puse algunos trastos que me gustaban mucho y las prendas que encontraba menos horteras de mi armario. Cuando salí de mi habitación, vi a mi madre llorando. Me dio pena. Había perdido a la mente de su hija hacía poco y ahora su hija se iba de casa. Era como si no tuviese ya hija. Me acerqué a ella y me despedí con dos besos en la mejilla. Dejé que fuese ella la que se despidiese del resto de gente.

Los dos hombres me subieron a un coche y me llevaron a un aeropuerto. Estaban bastante sorprendidos de que no hubiera puesto objecciones a irme de casa y dejar a mis seres queridos, ni que preguntase si los volvería a ver. Les conté lo de mi pérdida de memoria. Uno de ellos apuntó algo en un cuaderno. Parecía que ponía los datos de la persona que se tenían que llevar. Me comentaron también que me llevarían en un avión a la academia, donde me enseñarían a controlar mis poderes, pero que el avión de ese día ya había salido y tendría que esperarme a mañana. Mientras esperábamos, me preguntaron cosas acerca de mi. No habían tenido tiempo de rellenar la hoja de inscripción. Era un mero formalismo, pero lo necesitaban. Algunas cosas que me preguntaban no parecían de un formulario de inscripción normal. Pero no era un formulario normal, así que no le di mucha importancia.

Al día siguiente, embarqué en el avión. Junto a mi, había un chico. Tendríamos la misma edad, que por lo que supe era la normal. Se llamaba Roc y era un elemental de piedra. Estuvimos conversando todo el vuelo. No era muy alto, pero estaba fuerte. Fue la primera persona con la que pude trabar amistad. Era muy alegre y yo llevaba un tiempo tristona. Le cogí bastante cariño.

Una vez llegamos a nuestro destino, vi que era una isla, rodeada de islas más pequeñas. En las islas pequeñas había una torre muy alta. En la isla grande, había una especie de castillo cerca de un acantilado. Todas las islas estaban conectadas por puentes a la principal, salvo una, cuyo puente era extensible.

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