Agujero

Publicado: 24/02/2014 en Elementum: Cólodin y Kailey

Tomó una decisión. Eso iba a doler. Agarró primero la lanza con la mano derecha. Luego con la izquierda. Tomó aire. Volvió a tomar aire. Tomó aire otra vez. Todo parecía ir muy lento. Se dio cuenta que, si no lo hacía ya, no lo haría nunca. Tomo aire una cuarta y última vez. Y se arrancó la lanza de su vientre. Era una lanza barbada, con lo que al arrancarla se llevó carne por delante. La arrancó total y brutalmente. Cólodin gritó, pero ya tenía la lanza fuera. Con una mano apoyándose en ella, doblado por la mitad, con la otra mano, tapó su herida. Debía curarse. Pero no había tiempo. Improvisó. Con hielo, recreó sus tejidos y los canales sanguíneos desgarrados. La hemorragia cesó. Cuando se puso finalmente en pie, tenía un boquete trasparente en su estómago. Había que dar espetáculo.

Y ya lo entendía. Ya sabía que lo había causado todo. Ya sabía quien lo había causado todo. Todo el mundo le miraba atónito, aterrorizado y asqueado a partes iguales. Cólodin sentía que debía hacer algo, así que se dirigió hacia esa persona.

Kailey tenía los ojos empapados en lágrimas. No sabía si estaba contenta, triste, aliviada… Tenía una mezcla de sentimientos que no sabía interpretar. Pero al menos Cólodin estaba vivo. Se movía por si mismo. Y parecía saber lo que se hacía. Por experiencia, Kailey sabía que una parte de eso era mentira. Pero sí que tenía una idea de fondo a la que aferrarse. Ya improvisaría algo. Siempre lo hacía.

Por su parte, Cólodin estaba sufriendo de dolor. La herida, aunque sellada, seguía siendo un boquete en su estómago. Dolía. O tal vez se imaginaba el dolor. A efectos prácticos, poco le importaba. Era hora de terminar la función. Y ya tenía ganas. Cólodin estaba al lado de Ben. Se paró. Se giró hacia Ben y le golpeó en toda la cara. La sorpresa y el golpe lo tumbaron al suelo.

-¡Vamos, levanta perro!-Ben no se movió.-He dicho que arriba.-Esta vez, cogió a Ben y lo levantó con una sola mano.

La gente, inconscientemente, había dejado un círculo donde estaban.

-Te parecerá bonito, ¿no Ben? Tanta gente muerta por tu culpa. Tantas vidas destrozadas por tu simple capricho. No me mires con esos ojos de carnero degollado. Sé que has sido tú. Todos los problemas que he tenido, incluyendo este-Se señaló la herida de lanza- me los has provocado tú, directa o indirectamente. Pero no solo eso. A mucha más gente. Sabes, no fue inteligente dejar ese frasco etiquetado en casa de Víctor. Tienen un alfabeto diferente. Ese frasco era de este mundo. Y se que lo usó para el lio de los no muertos. Pobre Casilda, engañada por un sucio traidor. Y Anyreia, que se sacrificó para enmendar lo que hiciste y se quedó para siempre en ese mundo…

-Eso podría haberlo dejado cualquier otra persona. No se de qué me hablas. Estás delirando.

-¿En serio? ¿Te parece que con esta herida estoy para bromas? Deja de hacerte el loco y asume las consecuencias de tus actos. Ahora mismo casi no me puedo concentrar. Esto requiere mucha concentración. Pero si quieres más cosas, las tengo. Cuando murió Mar, conseguimos extraerle la bala que tenía en la cabeza. Examiniando sus estrías, no fue muy difícil determinar de dónde se había disparado y encontrar al dueño del arma. De hecho, no tuvimos ni que hacer eso. No era muy hábil, la verdad. En el mismo claro en que murió Mar, lo capturamos. Amablemente nos dijo que tú le habías contratado.

-No se de qué me hablas.

-En serio. Bueno, supongo que es normal. Tú no hacías nada por tu cuenta. Desde aquel día en que todo tu equipo pereció a manos de Drake, por lo menos. ¿Seguro que fue a manos de Drake? No ma parece el tipo de hombre que se mancha las manos. Prefiere dejarle a otras personas el hacer el trabajo sucio. Sospecho que tu equipo murió en tus manos, a cambio de un trato con Drake. ¿Qué te ofreció? ¿Dinero? ¿Poder? Da igual. No lo iba a cumplir. Des de un principio lo sabía. También sabía que eras un cobarde traidor. Una pieza perfecta para usar. Conseguí que me tuviese tirria. No me extrañaría que el trato fuese a cambio de mi cabeza. Pero no entiendo por qué tuvieron que morir tantas personas. Mar, Junco, Anyreia, Víctor… Tan poco valían sus vidas que por Dios sabe que birria de trato murieron.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s