Kailey contra los zombis.

Publicado: 07/10/2013 en Elementum: Cólodin y Kailey

Habian llegado. Kailey, Ammós, Lóraj, Casilda… Habían llegado finalmente a su destino. Estaban en la cima de la montaña. Habían sido quince horas de subida, pero habían llegado. El clima era fresco, pero no hacía frío. La vegetación se resumía en unas pocas plantas. No las habían visto hasta ese momento. También se dieron cuenta que la montaña era un volcan, lo que explicaría el microclima y la existencia de plantas a esas alturas. Eran de color blanco puro. Casilda cogió unas cuantas y las puso en la botella. La botella era muy pequeña. Ahora debían hacerla hervir para que los componentes se mezclasen bien. Entre Kailey y Ammós trajeron lava del interior del volcán.

Y comenzaron los ruidos. Eran los zombis. Eso quería decir que habían pasado a Cólodin.

-Yo los detendré.-Dijo Kailey.

-¿Y si te hacen algo?

-Oh vamos, son cinco minutos. ¿Que podría pasar?

-¿Todo?

-He dicho que voy. Y se acabó.-Dijo dando media vuelta.

Ahí llegaban. Una horda.Todos ellos dispuestos a detener lo que estaban haciendo. El virus quería seguir con su existencia. Por encima de su cadaver. Literalmente. Kailey calentó el suelo hasta que se fundió. Una piscina de lava debería detenerlos lo bastante. Pero también calentó una fina línea de aire a la altura del cuello hasta llegar a plasma y aisló energéticamente el sistema del aire por el momento.

Los primeros fue bien. Se hundían, intentaban salir y se quemaban hasta el hueso. El problema es que eso enfriaba la lava y, además, creaba un puente por el que pasar, por lo que pronto tuvo que pasar a la línea de plasma. Eso ya duró un poco más, sí, pero mantenerla era agotador.

Kailey se comenzó a cansar. No sabía cuanto más duraría.

Y vio una cara familiar entre la multitud. Era Cólodin. Ni siquiera Kailey se lo pensaba. Simplemente, era algo tan imposible de ocurrir. No podía morir. Kailey fue hacia él. Le cogió de los brazos y le agitó. Debía reconocerla. Debía quedar algo de Cólodin. Se negaba a creer que hubiese muerto. Cuando se dio cuenta, los no muertos la estaban rodeando. Iban a por ella. Se dio cuenta de lo estúpida que había sido haciendo eso. Y ya estaba cansada. Ahora le iban a coger a ella.

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