Hay un mensaje oculto. Buscad las coordenadas a las que va.

Publicado: 28/05/2012 en Elementum: Cólodin y Kailey

Cólodin fue solo a la isla 25. Tan solo estaba Kot, a quien necesitaba para el viaje. Simplemente le dio las coordenadas, abrió el portal y se fue. Solo. Nadie debía ir. Incluso Kot era un problema en si mismo.

Cuando llegó al lugar, vio que era una isla. Estaba totalmente verde, llena de pastos. Había otras islas al lado. En si, esta era una pequeña isla, una mota de tierra comparada con las otras. El portal se cerró. Cólodin tenía un pequeño radiotransmisor, que avisaría a Kot para que le trajera de vuelta.

Una voz dijo a su espalda:

-Bienvenido, Cólodin. Te estaba esperando.

-¿Quien eres y que quieres?-Dijo sin darse la vuelta.

-Mi nombre no importa. Lo que quiero no importa. La razón por la que te he citado aquí tampoco importa.

-Vale, dime que soy tonto, pero no entiendo nada de lo que has dicho.-Dijo Cólodin, dándose la vuelta.

Enfrente suyo había un hombre. No era muy alto, pero tenía un porte que le hacía parecer más alto de lo que en realidad era. Lo más interesante e intimidante eran sus ojos. Daban la sensación de haber visto más de lo que sería aconsejable.

-No me extraña. Solo has vivido en una realidad, pero la Autenticidad es muy diferente. ¿Crees que hay una realidad y que nuestras acciones determinan su curso? Pues no. La realidad es muy distinta. Hay cientos, miles, millones, infinitud de realidades. E incluso ese número se queda pequeño para lo que en verdad ocurre. Todo lo que puede ocurrir, ocurre. Hay realidades con diferencias tan sutiles que solo difieren en un átomo. Otras difieren en absolutamente todo. Absolutamente todo lo que puede ocurrir, ocurre, ha ocurrido y ocurrirá. Y la realidad se divide, momento a momento, una infinitud de moléculas cambian de posición en todo el universo. Todas las combinaciones ocurren. Y son más de las que se pueden llegar a imaginar. Y luego, de cada una de esas, lo mismo. No tienes ni idea de lo que realmente ocurre. Lo que vaya a ocurrir aquí, hoy, había de ocurrir. Y ocurrirá. Pero si quieres saber que es lo importante de esto, cual es mi motivación, que sepas que mi intención es que mueras. Y lo conseguiré. Y no lo conseguiré. Y ni siquiera lo intentaré. Me verás, no me verás y ni siquiera sabrás de mi existencia, todo al mismo tiempo. Morirás en todo momento y vivirás en todo momento, al igual que yo.

-¿Eing? No te entiendo.

-Tu tienes una realidad. Todo lo que puede ocurrir, todo lo que imagines que puede ocurrir, ocurre. Absolutamente todo. A eso, debes sumarle que todo lo que ha podido ocurrir, ha ocurrido. Cada instante es distinto. Y un instante, en este sentido, es la medida mínima de tiempo. Ni siquiera llega a una diezmillonésima de segundo. Todo comenzó en una sola realidad. Y al instante eran infinitas realidades. Y luego infinitas veces infinitas realidades, y luego, infinitas veces infinitas veces infinitas realidades. Pero eso no es todo. Lo que no puede suceder, también sucede. Hay realidades en que está sucediendo el Big Bang, hay realidades en que acaba de surgir de la nada un ser. Una roca se ha desplazado de sitio un instante. Todo sucede. Y ni las leyes físicas son iguales en todas las realidades. Hay algunas en que un triángulo tiene cuatro lados, un cuadrado no tiene y siguen teniendo tres y cuatro vértices. Todo, absolutamente todo, posible o no, sucede durante un tiempo.

-Vale, pero todavía no se por qué me has dado este discurso.

-Porque debía dártelo. Te lo habría dado de todos modos, aunque no hubieras venido.  Iba a ocurrir.

-Y tu nombre es…

-Mi nombre. Ni siquiera tengo nombre en esta realidad. Puedes llamarme Tiempo, si quieres.

-Vale, dos cosas. La primera, deja de hablar diciendo todo el rato la palabra realidad. Yo no entiendo la mitad de lo que dices, así que es inútil. Y segundo: ¿Tiempo? ¿Qué clase de nombre es ese?

-No lo entiendes. No es un nombre. Es lo que soy. Soy el tiempo, el paso de los años, las realidades que pueden ser. Veo y siento todo lo que ocurre. Se que va a ocurrir en cada realidad. Sin embargo, no se en que realidad voy a acabar y por eso debo seguir haciendo cosas, para que ocurran. Ocurrirán de igual forma, pero tal vez necesiten un empujón por mi parte. Si yo no me muevo hacia la realidad que quiero, ¿quien lo hará? Conozco tus movimientos Cólodin, tus pensamientos. Se más de lo que me gustaría saber. Más de lo que puedo saber.

-Y si eres el tiempo, ¿Que ocurre cuando un mago de tiempo lo detiene? Las moléculas dejan de moverse.

-Sin embargo, el tiempo pasa de forma inexorable. Tal vez solo para el mago que para el tiempo, pero corre. Y ahora, prepárate a morir.

-¿Pero por qué debo morir o enfrentarme a ti?

-Por enésima vez, porque debía ocurrir. Y aunque tu no lo recordaras, ocurriría. Y si me haces el favor, prepárate.

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